La cuna en cuestión y la cuestión de la cuna.
Fecha Friday, 30 January a las 10:43:02
Tema Cuentos, Relatos, Literatura


(compilado por www.artnovela.com.ar)

Por fin iba a conocer al tal Paco Ordóñez; mi hermana Mari, que está estudiando en Concepción llega hoy de vacaciones y viaja con el Paco Ordóñez para presentarlo a la familia. En sus cartas habla de fastuosos regalos y del tratamiento de reina que le da el coño de porquería; en mi caso, tal vez, por lo alharaca que es mi mamá y lo que alaba todo lo que provenga de la ?Madre Patria?, tanto por las paellas y las corridas de toros, terminé sintiendo alergia hacia lo español, venga de donde venga; y ahora, que aparezca uno de esos panaderos a meterse en nuestra familia ¡es el colmo de los colmados colmos!

Cómo se irán a reír nuestras relaciones cuando el coño ese, en vez de llamarme José Miguel, como todos, me diga: ?Hola, cuñao Pepe?, y siga con?Pepillo pa?rriba y Pepillo pa?bajo?.

Había aspirado más de media cajetilla de cigarrillos, la taza de café me temblaba entre los dedos y la Mari no aparecía con el hijo, o nieto del emigrante con boina y alpargatas. Ya me estoy imaginando a la pobre Mari oliendo a marraquetas; en lo que vino a terminar esta despiporrante niñita. Al Paco vamos a tener que sacarlo a pasear por el barrio del puerto, ya que aquí en Viña, nuestros conocidos nos van a hacer el vacío. Podrá tener plata y a lo mejor ser hasta ?tincudo?, pero la regla de oro entre la gente bien, es pertenecer a la aristocracia chilena, nada con los extranjeros. Juro que si me dice: ?Pepe, o Pepillo?, lo mato.

Mamá está en la ventana del dormitorio de ella, para avisar apenas vea a los novios; la verdad es que con mis padres no hemos tocado el tema del fabricante de hallullas; menos voy a comentar esta engorrosa situación, en la oficina o el club. ¡Todo sea por el bien y la felicidad de Marita!

?Claro que tendrán una ventaja, los cabros vendrán con una marraqueta debajo del brazo, pos ñato?, comentó, el primo Carlos Alberto. ?Pobres enanos, si les ponen sacos harineros en vez de pañales, se les va a pelar el popis?, agregó María de la Luz, la madrina de Mari.

?¡Los chiquillos, los chiquillos!?, gritó mi madre, mientras trotaba por la escalera. Me paré en la entrada del living, y me repetí: ?Dios, mío, cómo pudiste traernos un bárbaro a la familia?. Mari entró corriendo, se colgó de mi cuello y me besó repetidas veces; pletórica de emoción se volvió hacia la puerta de entrada, al tiempo que decía: ?Adelante Paco, estás en tu casa?. Mis rodillas comenzaron a tiritar, tras breves segundos entró Paco... ¡qué coño ni ocho cuartos!, era paco de uniforme.








Este artículo proviene de ARTNOVELA Portal de Cultura
https://www.artnovela.com.ar/

La dirección de esta noticia es:
https://www.artnovela.com.ar//modules.php?name=News&file=article&sid=1310